Pliegues y parábolas [2006]

En cuanto a la obra de Tahiche Díaz, estamos frente a instantes sutiles y constantes de la mente. Figuraciones de la continuidad y alojamiento del pensamiento donde lo representado son unas posibles arquitecturas domésticas del ideario humano. Por medio de una historia, o mejor dicho, en una escena, se hace alusión a una palabra que, como es menester, no está escrita (…). Por su tamaño de relicarios solicitan el acercamiento físico del observador; y de un juego con la cabeza de arriba abajo y de izquierda a derecha a modo de escrutinio. La elección por parte del artista, de escenarios, nos hace alusión a una trama que está siendo llevada a cabo en este preciso instante. Una interpretación que, como la pieza, es frontal y directa.

— Jorge Mora (galerísta de Cuatrotablas)